Fomentar la fortaleza y la independencia a medida que envejeces

A medida que envejecemos, una alimentación inadecuada, la falta de apetito y una nutrición insuficiente pueden debilitar la salud muscular y ósea, aumentando el riesgo de presentar problemas importantes como la sarcopenia (pérdida de masa muscular), la fragilidad y la osteoporosis1. Todos estos factores pueden estar relacionados entre sí, afectando la salud general y reduciendo la calidad de vida. 2

Mantener una buena salud muscular y ósea es clave para la salud general y para conservar una vida independiente a medida que envejecemos.

Fresubin explica que los desafíos nutricionales en la tercera edad incluyen: la pérdida de masa muscular (sarcopenia), que afecta la fuerza necesaria para realizar las tareas cotidianas; la salud ósea (osteoporosis), que aumenta el riesgo de fracturas; y la fragilidad, que reduce la resiliencia y la independencia.

Medidas prácticas que ayudan

Mantente activo: El movimiento mantiene la fuerza muscular y ósea. Los ejercicios en silla, las caminatas cortas y los estiramientos son opciones que pueden incorporarse a la rutina diaria. 3

Aliméntate de manera estratégica: Incluye proteínas en cada comida (huevos, pescado, carne, frijoles, productos lácteos). Asegura una ingesta adecuada de vitamina D y calcio. Incorpora alimentos ricos en fibra para favorecer la salud digestiva. 3

Cuando la alimentación por sí sola no es suficiente, los suplementos nutricionales orales con alto contenido nutricional pueden ser una alternativa. Consulta la gama Fresubin®  para descubrir cuál es la mejor opción para ti.

Fresubin explica que alimentarse adecuadamente se vuelve más difícil a medida que envejecemos debido a dificultades dentales y para tragar, la disminución del apetito y los cambios en el sentido del gusto, los efectos secundarios de los medicamentos, el hecho de vivir solo o la movilidad reducida, así como los problemas digestivos.

Cuando las comidas no satisfacen tus necesidades

A medida que envejecemos, la alimentación habitual no siempre proporciona los nutrientes suficientes, especialmente durante la recuperación de problemas de salud como el cáncer o después de una cirugía, o incluso como consecuencia de los cambios asociados al paso de los años.

Los suplementos nutricionales orales, como bebidas, pueden ayudar a complementar la alimentación al proporcionar nutrientes concentrados en pequeñas porciones de forma práctica y cómoda.4 Es importante tomarlos a diario; contar con variedad de sabores y texturas puede facilitar su incorporación a largo plazo. 

Fresubin explica que los cuatro nutrientes clave para las personas mayores son la energía, las proteínas, el calcio y la vitamina D.

Alimentos nutricionales orales para adultos mayores

Descubre cómo la gama Fresubin® está diseñada para satisfacer las necesidades nutricionales cambiantes que surgen con la edad, ayudando a las personas mayores a mantener la fuerza muscular, la salud ósea y su independencia.

Un abuelo puede disfrutar de jugar al fútbol con una mujer y un niño gracias al apoyo nutricional de Fresubin.

*Los productos Fresubin PRO son alimentos para fines médicos especiales, que deben utilizarse bajo supervisión médica. Para el manejo dietético en casos de desnutrición o riesgo de desnutrición con mayores necesidades de energía, proteínas, calcio y vitamina D; por ejemplo, en casos de sarcopenia, fragilidad o déficits musculoesqueléticos relacionados con la edad.
1Organización Mundial de la Salud (OMS) 2016 https://www.who.int/features/qa/malnutrition/en/
2Granic A, Mendonca N, Hill TR, Jagger C, Stevenson EJ, Mathers JC, et al. Nutrición en personas de edad muy avanzada. Nutrients. 2018;10(3).
3Dent E, Lien C, Lim WS, Wong WC, Wong CH, Ng TP, et al. Las Guías de Práctica Clínica de Asia-Pacífico para el manejo de la fragilidad. J Am Med Dir Assoc. 2017;18(7):564-75.
4Nieuwenhuizen WF et al. Adultos mayores y pacientes que requieren apoyo nutricional: revisión de las opciones de tratamiento actuales y los factores que influyen en la ingesta nutricional. Clin Nutr. Abril de 2010;29(2):160-9. doi: 10.1016/j.clnu.2009.09.003. Publicación electrónica: 13 de octubre de 2009. PMID: 19828215