Consecuencias del tratamiento

Las náuseas, la pérdida de apetito, los cambios en el sentido del gusto y el cansancio son solo algunos de los efectos secundarios con los que tendrá que lidiar durante el tratamiento. A menudo, las personas pierden peso sin quererlo.

Es beneficioso asegurarse de que el cuerpo cuente con un buen aporte de energía, proteínas, vitaminas y minerales durante esta fase estresante.

Cómo detectar los primeros signos de desnutrición

  • Pérdida de peso involuntaria en los últimos 3 a 6 meses
  • Sensación de cansancio constante
  • Debilidad muscular
  • Efectos secundarios del tratamiento que afectan la ingesta de alimentos, por ejemplo, dolor o sequedad en la boca o la garganta, náuseas, diarrea

Cambios que influyen en el estado nutricional durante el cáncer y su tratamiento

  • Pérdida de apetito
  • Alteración del sentido del gusto
  • Inflamación de las membranas mucosas (mucositis), dolor al tragar y/o masticar
  • Náuseas y/o vómitos
  • Problemas digestivos, estreñimiento o diarrea
  • Agotamiento, cansancio y fatiga
  • Depresión
  • Pérdida de peso

Mantenga una actitud positiva y manténgase activo

A veces es difícil mantenerse optimista, pero tener una mente fuerte es un factor clave para conservar su motivación y su entusiasmo por la vida. 

  • Hable con sus amigos y familiares sobre sus sentimientos y temores. No cargue con sus preocupaciones usted solo.
  • Si es posible, trate de hacer ejercicio regularmente, ya sea caminando, andando en bicicleta o incluso realizando algún entrenamiento ligero todos los días. El ejercicio fortalece los músculos, mejora su estado de ánimo y ayuda a garantizar que su digestión se mantenga regular.
  • Una relación basada en la confianza con los médicos que lo atienden es el requisito más importante para el éxito de la terapia. Aproveche la experiencia y los conocimientos de los especialistas médicos y los asesores nutricionales.